20-9, Luna Llena en Piscis
- Luciana
- 19 sept 2021
- 3 Min. de lectura

Las Lunas Llenas iluminan los temas del signo donde se produce dicha lunación. En esa ocasión, esta Luna Llena será 20-9 a los 28º grados de Piscis.
Para que veamos en el cielo la Luna Llena, el Sol tiene que estar en el signo opuesto-complementario. En este caso, el Sol, en el signo de Virgo refleja su luz sobre la Luna que esta en la constelación de Piscis.
Las Luna Llenas son momentos de conclusiones, de cierres y de poner fin a un ciclo. Para tener una referencia temática tenemos que volver al 13/3 cuando fue la Luna Nueva en Piscis.
En los días previos a la Luna Llena, es un buen tiempo para escucharnos, mar adentro, hasta lo más profundo y remoto de nuestro SER. Esta Luna Nueva mueve nuestro inconsciente y memorias profundas de nuestro corazón que quieren ser reconocidas y escuchadas.
Por este motivo, esta Luna Llena en Piscis, signo regido por Neptuno y Júpiter, puede traernos una sensación de caos, desorden, confusión y desborde. Neptuno (R) es protagonista de esta lunación que puede servir, por un lado, para despejar lo decorativo, lo que todavía nos induce a mentirnos, lo que todavía escondemos detrás del disfraz de las apariencias. Por otro lado, disuelve la identidad que hemos armado para sobrevivir y nos invita a contemplar la posibilidad creativa de experimentarnos a nosotros mismos de maneras menos rígidas, y exigidas.
Sin embargo, Júpiter y Mercurio, durante esta lunación, son una poderosa influencia. Nos aportan optimismo, confianza y buenas noticias. Pensamientos positivos y una sensible intuición pueden hacer de este período, un excelente momento para hacer planes, estudiar y sociabilizar.
También podrían beneficiarnos con asociaciones que podrían resultar muy prósperas en el futuro. Es un clima propicio para realizar acuerdos legales, es un tiempo benéfico para las negociaciones y firma de contratos antes del 27-9 que Mercurio empieza a retrogradar hasta el 18-10.
El símbolo de esta Luna son dos peces que nadan en direcciones contrarias formando una unidad. Abrazar esta danza dual entre nuestra luz y nuestra sombra, nuestro dolor y nuestro gozo, nuestro brillo y nuestra opacidad- hace parte de las potencialidades de este momento. La sabiduría de Piscis está en la unidad de estas fuerzas aparentemente contrarias, está en la aceptación de que lo que sube y baja, de que somos como un péndulo, de que nos perdemos para encontrarnos y nos diluimos para recomponernos.
Toda esta renovación interior hará que soltemos los controles para poder abrirnos a todos los despertares que ocurrirán durante la primavera en el Sur, momento en el cual los planetas comenzarán lentamente a ponerse directos (Saturno lo hará el 11/10 y Júpiter el 18/10), y toda la lentitud invernal abra paso a nuevos comienzos.
Tal vez las dos próximas semanas abramos los ojos a una nueva realidad personal que despierta un sentimiento de integridad y autenticidad largamente postergado y que solo ahora se presenta maduro para ser encarnado.
Los momentos de equinoccio -equilibrio de luz entre el día y la noche- son fundamentales y de un tiempo a esta parte comenzamos a vivirlos con más consciencia. Es paradójico que tanta agua lunar nos vaya a poner en una intensidad emocional fuerte, para luego pedirnos un equilibrio interior, regular nuestras energías y encontrar un punto justo y medido de avance hacia el futuro,
Las aguas fluyen y nos piden integridad para que nos atrevamos a fusionar emoción-mente-cuerpo-espíritu. Un sentimiento de renovada esperanza a la vida emerge con fuerza a partir de navegar el mismo mar, bajo un mismo cielo y una misma Luna.
Celebremos el poder de nuestra vida bajo esta unidad; celebremos ser auténticos en la unidad del propio SER.
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