Temporada de Eclipses, nuevos compromisos emocionales
- Luciana
- 30 jun 2018
- 4 Min. de lectura

La energía de los Eclipses se empezó a sentir desde el 13 de junio cuando empezamos a vibrar el GRAN TRINO DE AGUA: Júpiter (expansión, crecimiento, abundancia, prosperidad, guía), actualmente RETRO en Escorpio, retoma su andar directo a partir del 10-7, y está dialogando armónicamente con Neptuno (intuición, sensibilidad, percepción) en Piscis. Conformaron en distintas instancias esta trilogía desde Cáncer, cuando Venus (deseo, relaciones, autovaloración), luego Mercurio (palabra, pensamiento, comunicación) y ahora el Sol (voluntad, conciencia, presencia), cada uno a su ritmo, han pasado por el vértice.
Activada esta energía de fluidez acuosa, el 12-7, tenemos la Luna Nueva en Cáncer con Eclipse parcial de Sol en el grado 20º del signo cangrejo. Es el primer eclipse de la serie Cáncer-Capricornio.
Estos eclipses serán muy importantes, porque en Capricornio esta Plutón (transformación, regeneración, cambio, renacimiento) desde 2008 y Saturno (realidad, estructura, disciplina, limites), regente del signo de la cabra, transita desde diciembre 2017. Además, Capricornio será el nodo sur de lo que tenemos que soltar, y esto se relaciona con reformular aspiraciones profesionales, dejar ir viejas ideas de éxito, desafiar el ´deber ser ´ o, sin más, dejar de cumplir con las expectativas de los otros.
Este periodo de eclipses es para quitarse etiquetas y jugarse por lo que verdaderamente queremos ´comprometernos emocionalmente´ en nuestra vida.
Hacia fin de mes, 27-7, tendremos la Luna Llena en el grado 4º de Acuario con Eclipse total de Luna, siendo el último de la serie Leo-Acuario. Aquí no hay dudas que se reflejara en cambio de ambiente, grupos de pertenencia, del círculo social y es la preparación para lanzar nuevos planes y proyectos futuros. El 11-8 se da el Eclipse parcial de Sol en el grado 18º de Leo y aquí se constituye el penúltimo eclipse en Leo y nos da una lección sobre la importancia de mirar adentro y reconocer nuestras capacidades y talentos creativos antes de imitar o seguir el camino de otros.
Ahora bien, ¿Qué son los Eclipses?
Los eclipses son grandes acontecimientos que van más allá de la voluntad humana. Esto quiere decir que, por más que intentemos resistir al cambio, el mismo se dará en la casa/área/ámbito de nuestra carta natal.
Para que un eclipse pueda darse la tierra, la luna y el sol debe alinearse a los Nodos del Karma que son los puntos matemáticos en la órbita de la luna alrededor de la tierra interceptada con la órbita de la tierra alrededor del sol.
El Nodo Norte representa nuestro propósito de evolución y el Nodo Sur es nuestro karma (todo aquello que traemos de vidas pasadas y hemos venido a soltar).
Si bien tenemos Nodos natales, también hay que prestar atención a los Nodos según el eje de signos opuestos/complementarios y el tránsito por donde van pasando en el aquí y ahora.
Esta situación de equilibración (o REAJUSTE) es para volver al compás de evolución que estamos convocados a seguir.
Cada vez que hay un eclipse, estos puntos se activan y empieza una RECONFIGURACIÓN de nuestro propósito. Usualmente esta es la época en la que rompemos patrones que teníamos muy arraigados, ocurren grandes despertares de conciencia y nos libramos de lo que nos retiene y-o desvía respecto a nuestra meta.
Por este motivo, en la temporada de eclipses es tiempo de reconocer lo que NO es para nosotros. Es la dinámica que se estará dando en el Nodo Norte en CANCER – Nodo Sur en CAPRICORNIO con una duración de 19 meses a partir de noviembre 2018. El mes de julio, es la antesala.
Entonces, ¿Qué se abre en este Eje Cáncer-Capricornio?
Cáncer es el signo que se asocia con lo maternal que nutre, cuida y protege, mientras que Capricornio es la figura paternal, de autoridad, de base sólida y persistente.
El Nodo Norte en Cáncer y el Nodo sur en Capricornio indican que la lección principal en este periodo consiste en superar el exagerado sentido de orgullo y aislamiento emocional que se está arrastrando desde vidas pasadas o viene como consecuencia de la herencia familiar. En este sentido, venimos de una Luna Llena en Capricornio que nos dejó ´el trabajo previo´.
En el pasado, pudimos haber trabajado mucho para ganarnos el reconocimiento externo, esforzándonos y hasta exigiéndonos a más no poder dejando de lado el mundo de las emociones.
Ahora llega el momento de examinar el lado tierno del corazón y dejar aflorar sentimientos, expresar el afecto en forma espontánea y demostrar a los seres queridos que somos capaces de dar y entregarnos sin esperar nada a cambio.
A medida que salgamos del frío y la rigidez capricorniana estaremos abiertos a recibir los rayos cálidos del signo de Cáncer. Se derretirá el hielo que se ha acumulado en nuestro interior y se ablandará nuestro lado tierno que nos permitirá desarrollar la capacidad de generar y establecer nuevos compromisos emocionales.
Aprovechemos esta temporada para dar el próximo paso. Solo hay que recordar que el camino se da cuando lo trabajamos de manera consciente, conectados con lo que sentimos y con lo que hace honor a nuestro SER.
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